Amy is white with black hair. She's wearing an embroidered dress with flowers and smiling at the camera
¡Hola! Me llamo Amy (ella). Me encanta hacer arte, sacar a pasear a mis gatos y acampar. Tengo endometriosis, fibromialgia, cistitis intersticial, SIBO y síndrome de activación de mastocitaria.

No puedo creer dónde estoy hoy, especialmente en comparación con donde empecé.

En 2002, comencé a tener diarrea 25 veces al día, a tener dolor pélvico crónico, y dolor en las piernas que NUNCA JAMÁS cesaba. Una década perdida por el dolor; sueños y metas de vida abandonados; sentimientos de aislamiento, desesperación, desesperanza.

Recuerdo años de úlceras en la boca, ganglios linfáticos inflamados, sarpullidos por acostarme todo el día, ojos que se cerraban por la fatiga en medio de una conversación, náuseas, ganas de salir de mi propia piel.

Tuve 9 cálculos renales, un tímpano roto después de vomitar durante mi período. Me he caído en las aceras de dolor; me he defecado, orinado y vomitado en público. 3 cirugías, 2 sustos de cáncer, 6 diagnósticos.

Durante 23 años he estado enferma, pero también he estado trabajando en mejorar mi calidad de vida y sanarme como pueda, tanto física como emocionalmente.

(Importante: la endometriosis no tiene cura.) Mis síntomas están más bajo control ahora, pero de lo que más me siento orgullosa es la sanación emocional que estoy logrando.

He aprendido y sigo aprendiendo:

  • cómo sentir mis sentimientos, cómo soltar, y cómo estar donde estoy

  • que puede haber alegría y propósito en mi vida incluso cuando hay dolor; y con paciencia y adaptaciones todavía puedo lograr muchos de mis sueños

  • que la sanación no es lineal; como dejar de compararme con los demás e incluso con versiones pasadas de mí misma

  • cómo volver a confiar en mí, como dejar de criticar a mi misma y dejar de pensar que soy una carga, como creer en lo que soy capaz, priorizarme a mí misma y a mis necesidades sin avergonzarme de ellas: MI VALOR INHERENTE

Probablemente estaré enferma por el resto de mi vida, pero estoy encontrando paz con eso.

Y estoy emocionada con la idea de seguir sanando emocionalmente, de seguir creciendo, cambiando y comprendiendo mis patrones y respuestas al trauma y cómo ellos dan forma a mi vida.