Recuerde, la información presentada a través de mi página web, podcast, redes sociales y otros medios es sólo información educativa y no un consejo médico. (Y yo no soy médica ni una experta en endometriosis ni una dietista ni una nutricionista). Siempre consulte con su médico cualificado antes de realizar cualquier cambio en su plan de tratamiento. Siempre consulte con su dietista cualificado antes de realizar cambios en su dieta. Lea mi descargo de responsabilidad aquí.

¿Qué es una Dieta Antiinflamatoria?

Algunas personas con endometriosis optan por seguir una dieta antiinflamatoria. Entonces, ¿qué es? Abby Langer es una de mis fuentes favoritas de información de calidad sobre la nutrición y tiene un artículo en su sitio web llamado ¿Existe realmente la dieta antiinflamatoria? Es en respuesta a una gráfica de Harvard que dice que ciertos alimentos son antiinflamatorios y otros proinflamatorios. Según tengo entendido de su artículo, se trata más del patrón de la dieta y estilo de vida que un alimento específico u otro. Abby Langer dice en su artículo: 

“Lo que la mayoría de los dietistas y científicos creen que es cierto es que la dieta general, no los alimentos individuales, más una buena genética y un estilo de vida, pueden predecir cuánta inflamación tienes en tu cuerpo. No es que no debas creer que ciertos alimentos puedan ser beneficiosos. Es que debes evitar enfocar lo que comes en alimentos o nutrientes individuales”.

El dietista registrado Adrián Chávez, PHD, también es un gran recurso de consejo dietético. Dijo en una reciente publicación de instagram:

“La inflamación es un proceso normal en nuestro cuerpo y no podemos eliminarla por completo. Técnicamente, cada alimento que comemos genera cierto nivel de respuesta inflamatoria cuando se descompone y se usa como combustible. La dieta puede contribuir a niveles más altos de inflamación, pero eso depende de una serie de factores como el patrón dietético general, el consumo total de energía y las respuestas inmunes individuales a alimentos específicos. Por eso etiquetar un alimento como “inflamatorio” no tiene ningún sentido.”

Una dieta rica en plantas, grasas saludables, cereales integrales, legumbres y frutas, y baja en alimentos ultraprocesados y carbohidratos refinados generalmente se considera antiinflamatoria. Pero los alimentos específicos que uno come según este patrón de alimentación serán diferentes para cada individuo. Hay muchos sitios web, libros y recetas disponibles sobre cómo comer de forma antiinflamatoria para la endometriosis. Estos pueden ser una gran fuente de ideas de comida para las personas, pero recuerda que no existe “una forma correcta” de comer con endometriosis. 

La “cultura de dieta” y la demonización de los alimentos

Mucha gente quiere una lista de alimentos que deben comer y evitar, pero nadie puede decirnos eso. Desafortunadamente, la “cultura de dieta” a menudo nos dice qué es “saludable”, “bueno” o “malo” para nosotros, pero en realidad, todos los alimentos pueden ser parte de una dieta equilibrada y rica en nutrientes porque se trata de nuestro patrón general de alimentación. Se trata de lo que hacemos de manera constante: Si comemos comúnmente alimentos ricos en nutrientes, pero también comemos una porción de postre una vez al día, ¡esa aún puede ser una dieta nutritiva en general!

La cultura de dieta nos ha lavado el cerebro para que pensemos que esto no es cierto porque ha demonizado muchos alimentos como “veneno”. Pero no deberíamos etiquetar los alimentos como “tóxicos”, “impuros”, “venenos”, etc. Algunos alimentos que han sido mal vistos por la cultura de dieta son los aceites de semillas, el gluten, los carbohidratos, los lácteos y más.

Ya es difícil comer con enfermedades crónicas porque muchos de nosotros tenemos náuseas, diarrea, estreñimiento, dolor después de comer e intolerancias alimentarias individuales. Entonces, es posible que ya estemos luchando por comer, y entonces la cultura de dieta nos aterroriza y nos convence de que no debemos comer varios grupos de alimentos. ¡Esa combinación puede hacer que sea aún más difícil o incluso imposible encontrar algo para comer! Muchos sabemos que no debemos basar nuestra dieta en ciertos alimentos (por ejemplo los alimentos ultraprocesados), pero aún así podemos incluirlo como parte de una dieta generalmente equilibrada y nutritiva. ¡Nuestra salud no se va a derrumbar ante nuestros ojos si de vez en cuando comemos unas galletas o una bolsa de patatas fritas!

Comprender esto es vital porque permite flexibilidad, nos da permiso para disfrutar la comida y nos quita la responsabilidad de cumplir con algún estándar de perfección inventado e imposible en torno a la comida, ¡lo cual solo conduce a la vergüenza y la culpa!

Por el contrario, hay muchos alimentos que son ricos en nutrientes, por lo que no necesitamos obligarnos a comer algún “superalimento” o alimento considerado “saludable”, “antiinflamatorio” o “limpio” que no nos gusta pero creemos que debemos hacerlo por nuestra salud. (La comida “limpia” tampoco significa nada; este es un término de la cultura de dieta).

¿Qué debemos comer?

Nuevamente, esto es individual ya que no existe una forma correcta de comer con endometriosis (o en general). Debemos mirar el panorama completo:

  • ¿Estamos comiendo suficiente?
  • ¿La comida nos proporciona suficientes nutrientes?
  • ¿Estamos física y emocionalmente satisfechos con la mayoría de nuestras comidas?
  • ¿Hay ciertos alimentos que nos provocan síntomas?
  • ¿Tenemos trastornos alimentarios?
  • ¿Es nuestra forma de comer sostenible?

Hay muchas formas de tener una dieta nutritiva.

No puedo recomendar lo suficiente el libro (en inglés) Buena comida, mala dieta por la dietista registrada Abby Langer. Rechaza por completo la cultura de dieta y ofrece pautas flexibles sobre nutrición y variedad que son asequibles y accesibles. Tiene una sección completa para ayudarnos a explorar nuestras creencias fundamentales sobre los alimentos y también tiene capítulos sobre carbohidratos, grasas, proteínas, bebidas, etc.

En particular, me encantaron las ideas de Abby sobre lo que ella llama “alimentación de alto valor” [Fuente: Buena comida, mala dieta por Abby Langer]:

“Comer de alto valor significa llevar una dieta de alimentos que nutran, no sólo físicamente sino también emocionalmente. Te satisface y te hace feliz, y no tiene tolerancia para la culpa y la vergüenza. En cambio, la alimentación de alto valor honra nuestro instinto más primario: alimentarnos, reunirnos alrededor de la comida y encontrar placer en el sabor y el gusto.

Una comida de alto valor satisface y, a menudo, contiene proteínas, grasas saludables, fibra y plantas. Sin embargo, no siempre: algunas comidas de alto valor contienen galletas Oreo y pizza [por ejemplo]. Esto se debe a que la alimentación de alto valor no opera desde un lugar de restricción; en lugar de eso, agrega alimentos a su dieta y reconoce que algunos alimentos pueden no ser los más nutritivos físicamente, pero aún así nos brindan alegría.

Realmente creo que no tenemos que dejar de comer ningún tipo de alimento para estar saludables. Cuando restringimos, eventualmente caemos con fuerza. Por lo que estos alimentos se pueden consumir de forma responsable, pero no quedan excluidos de nuestras rutinas. No se excluye ningún alimento. La alimentación de alto valor no cuenta calorías ni macros, ni asigna etiquetas a los alimentos como limpios o buenos. Escupe en la cara de la cultura de dieta y rechaza todos sus principios.”

(Tenga en cuenta que ella dice que si tiene una afección médica, es posible que su médico o alergista le haya recomendado eliminar ciertos alimentos).

Me encanta su enfoque en el equilibrio y el rechazo total de la cultura de dieta. Estas son algunas pautas generales que entiendo al seguirla a ella y a otros dietistas registrados (tenga en cuenta que esto es lo que yo tengo entendido y no soy dietista. Le recomiendo que consulte directamente el contenido de dietistas registrados).

-Lo más posible, comer alimentos integrales o mínimamente procesados en lugar de ultraprocesados.. Los alimentos integrales son alimentos en su forma natural original, como frutas y verduras (frescas o congeladas).

Los alimentos mínimamente procesados se han modificado ligeramente, como el hummus, las nueces, los lácteos y el atún enlatado. Las carnes/pescado, los huevos, los frijoles, las semillas, las especias, las hierbas y los cereales integrales se consideran integrales o mínimamente procesados.

Los alimentos ultraprocesados han sido completamente alterados respecto de sus ingredientes originales y a menudo tienen aditivos (azúcares añadidos, grasas, saborizantes, conservantes, colorantes, texturizantes, etc.), como carnes frías, galletas saladas, sopas envasadas, refrescos, cereales para el desayuno endulzados y comidas listas para calentar en el microondas. Consuma la menor cantidad posible de alimentos ultraprocesados, pero no es necesario eliminarlos por completo ni demonizarlos.

-Base tus comidas de proteínas y plantas. Consuma una fuente de proteínas en cada comida siempre que sea posible. Consuma una amplia variedad de alimentos vegetales.

-Elija carbohidratos de cereales integrales en lugar de carbohidratos refinados tanto como sea posible. Busque productos que contengan 100 % cereales integrales en el envase. Los cereales integrales deben ocupar el primer o segundo lugar en la lista de ingredientes.

-Come suficiente fibra, que se encuentra en alimentos como verduras, frutas, nueces, semillas, frijoles y cereales integrales.

Lo que comemos varía según nuestro acceso a los alimentos, nuestro presupuesto, nuestra comunidad, nuestra cultura, nuestra religión, nuestras preferencias y mucho más. Ya sea que seamos omnívoros o veganos, que sigamos una dieta mediterránea o una dieta mexicana (o cualquier otra forma de comer), hay muchas maneras de tener una dieta nutritiva y equilibrada, que puede incluir los alimentos que amamos y que son importantes en nuestra cultura. Nuestra forma de comer no tiene por qué ajustarse al molde que a menudo nos presentan las redes sociales. No tenemos porqué tener estas guerras culturales dietéticas sobre “¡Ésta es la mejor manera de comer!” “¡No esto es!” Come muchas plantas, pero también come postres y alimentos ultraprocesados de vez en cuando. Claro, no construya su dieta en torno a ellos, pero tampoco los tenga miedo. Esto también nos ayudará a sentirnos llenos emocionalmente, lo que puede ayudar a reparar nuestra relación con la comida y a sostener nuestra forma de comer.

La flexibilidad es importante

No todas nuestras comidas serán nutritivas ni incluirán verduras o proteínas. A veces, es posible que simplemente estemos intentando tomar una comida caliente para llenar nuestro estómago. A veces simplemente intentamos comer cualquier cosa que porque tenemos muchas náuseas. A veces vamos a comer para celebrar, disfrutar o calmar nuestros sentimientos.

El objetivo general es comer de una manera que sirva a nuestro cuerpo y nos ayude a sentirnos lo mejor posible.

Para más información (en inglés)

  • Abby Langer Nutrition – Great blog posts from registered dietitian with sound no BS advice! Also check out her book Good Food, Bad Diet.