La escisión no es una cura ni una varita mágica.

5 datos importantes sobre la escisión

El contenido compartido en mis plataformas tiene fines únicamente educativos e informativos. No constituye asesoramiento médico, diagnóstico ni tratamiento. Siempre consulta con tu médico especialista antes de iniciar o modificar cualquier tratamiento. Mi objetivo es compartir información basada en evidencia científica disponible, pero esto no garantiza que toda la información sea siempre precisa o completa. Lee mi descargo de responsabilidad aquí.


La cirugía de escisión requiere un cirujano de alto volumen

La cirugía de escisión es reconocida por ser la cirugía ginecológica más difícil, que requiere un alto nivel de habilidad quirúrgica para extirpar la endometriosis de los tejidos delicados y separar órganos que se han pegado debido a adherencias. Por ejemplo, una paciente puede tener su saco de Douglas obliterado (los intestinos fusionados con el útero), los ovarios fusionados al útero o los intestinos fusionados con la pared pélvica. Se necesita mucha habilidad para poder abordar los complejos desafíos quirúrgicos que presenta la endometriosis. 

Esto no sólo incluye ser capaz de reconocer y extirpar la endometriosis, sino también implica hacerlo de forma segura, sin comprometer la función de los órganos ni causar complicaciones a largo plazo a la paciente.

La mayoría de los ginecólogos realizan cirugía de ablación, no escisión. Se estima que sólo hay alrededor de 500 especialistas en escisión en el mundo. ¡A pesar de que esta enfermedad afecta a aproximadamente a 190 millones de personas en todo el mundo! Hay muchas barreras para acceder a la escisión: el costo, obstáculos con el seguro médico, largos tiempos de espera, o falta de una derivación debido a la educación inadecuada entre los médicos (médicos que desconocen que la escisión es el estándar de referencia como tratamiento quirúrgico). Desafortunadamente, la escisión sigue siendo un privilegio al que la mayoría no puede acceder, en lugar de ser el estándar de tratamiento al que todos puedan acceder. Esto es inaceptable y desgarrador.

Tu endometriosis no es “demasiado riesgosa” para eliminarla

Las personas con endometriosis en la vejiga, intestinos, diafragma, etc, comúnmente escuchan que su caso es demasiado “complejo”, “arriesgado”, “complicado” o que su endometriosis es “inoperable”. Sin embargo, no es cierto. Normalmente, esto tiene que ver con el nivel de habilidad del cirujano y no con tu caso particular de endo. Lo que es demasiado arriesgado para un cirujano probablemente no lo sea para otro con un nivel de habilidad más alto.

Pero lo que a menudo sucede es que en lugar de decir “Esto es demasiado arriesgado para mis habilidades“, el cirujano dice “Su endometriosis es demasiado riesgosa para extirparla” y subsecuentemente las pacientes creen que no son candidatas para la escisión, lo cual no es cierto. Los cirujanos de alto volumen extirpan endometriosis profunda y extrapélvica todos los días. Si tu cirujano dice que tu caso es demasiado complicado, busca una segunda opinión.

Es imprescindible que si el cirujano siente que no puede extirpar la endometriosis de forma segura, sepa cómo reconocer sus limitaciones y derive a la paciente a un cirujano más experto. No queremos que nos opere un cirujano que no tiene la habilidad para hacerlo y terminamos con complicaciones. 

Visita mi página sobre cómo encontrar un cirujano de escisión.

La escisión no es una cura ni una varita mágica

Con la escisión, muchas personas encuentran que su dolor y síntomas de endometriosis disminuyen y su calidad de vida mejora, pero no hay garantías. Las mejoras en calidad de vida varían: para algunas personas, la escisión elimina la mayoría de sus síntomas. Para otras, la escisión reduce sus síntomas pero no los elimina por completo. También es importante saber que no todas las pacientes tienen una reducción del dolor y síntomas, o una reducción sostenida, tras la escisión.

Escisiones adicionales

Algunas pacientes necesitarán una segunda cirugía de escisión o incluso más, ya que es posible que las lesiones de endometriosis reaparezcan, incluso en manos de los cirujanos más expertos. Las tasas de persistencia/recurrencia tienden a ser más bajas entre los cirujanos de escisión con más experiencia, pero todos los cirujanos tienen cierta tasa de persistencia y recurrencia. La recurrencia depende de diferentes factores, como la habilidad del cirujano, si la escisión es completa o incompleta, el tipo de endometriosis, la ubicación de las lesiones, la edad de la paciente, los genes de la paciente, el tiempo posterior a la escisión y más.

Visita mi página sobre la Recurrencia de Endometriosis.

La cirugía de escisión es sólo un paso

Debido a que la endometriosis es una afección inflamatoria compleja que puede afectar a todo el cuerpo, muchas personas encuentran que abordar la enfermedad desde un enfoque del cuerpo completo con la escisión como la piedra angular quirúrgica es lo que más mejora su calidad de vida.

A menudo incluye abordar nuestro piso pélvico, dieta, sueño, estilo de vida, salud mental, salud hormonal, salud digestiva, y más.

Visita mis páginas sobre opciones de tratamiento no quirúrgico y enforque del cuerpo completo

Muchas personas tienen múltiples fuentes de dolor y síntomas

La endometriosis puede estar presente junto a otras enfermedades comórbidas.

Aunque muchas personas tienen una mejora significativa en su calidad de vida después de la cirugía de escisión, otras necesitan identificar y abordar sus condiciones asociadas o comórbidas para sentir más alivio.

Lo ideal sería tener un diagnóstico temprano de cualquier condición comórbida que tengamos, para así poder comenzar a abordar todo lo antes posible. Pero lo que a menudo sucede es que cuando una persona se somete a una escisión y ve alivio con algunos síntomas, comienza a entender cuáles síntomas provenían de la endometriosis y cuáles no. Se da cuenta de que tiene más condiciones comórbidas y comienza a tratarlas también.

La escisión no siempre es la respuesta

Si tu dolor no proviene de endometriosis, es probable que una escisión no va a proporcionar el alivio que buscas.

Por ejemplo, conozco a una paciente que se sometió a 7 cirugías de escisión antes de descubrir que tenía el Síndrome del Cascanueces, una forma de compresión vascular. Una vez que se operó por eso, obtuvo el alivio del dolor que nunca había logrado con la escisión, porque su dolor no era causado por la endometriosis.

Otro ejemplo común es el síndrome de dolor miofascial. Ser evaluada adecuadamente para este síndrome y ver a un/a fisioterapeuta del suelo pélvico antes de someterse a una escisión ha ayudado a algunas personas a reducir tanto su dolor que ¡ya no quieren hacerse la escisión!

No todas las personas quieren o necesitan la escisión

Aunque creo firmemente que nuestro sistema de atención médica necesita cambiar para que la escisión sea accesible para todas, tener endometriosis no significa automáticamente que necesites una escisión.